Jon Jones se retira. Tom Aspinall es el campeón indiscutido de los pesos pesados. La pregunta es ¿y ahora qué?

La historia de los deportes de combate se escribe con golpes, pero queda marcada por los cambios de era. Esta semana, la UFC vivió uno de esos momentos que dividen épocas: Jon “Bones” Jones, posiblemente el luchador más dominante que haya pisado el octágono, cuelga las guantillas. Lo anunció Dana White desde UFC Baku: el legado de Jones está completo, y la página se pasa.
“Jon Jones nos llamó anoche y se retira oficialmente, Tom Aspinall es ahora el campeón indiscutido del peso pesado de la UFC” dijo Dana White.
Jon Jones se va con un 28-1 imposible de empañar, con títulos en dos divisiones, 16-0 en peleas por el cinturón y un aura que, polémicas al margen, pocos podrán igualar. Su última pelea fue una exhibición ante Stipe Miocic en noviembre de 2024. Desde entonces, lesionado, ausente, y cada vez más cerca de una vida alejada del octágono.
A pesar de que días antes había dicho en el podcast Full Send que “no quería llamarlo retiro”, el anuncio oficial ya está sobre la mesa. Incluso el propio Jones lo ha confirmado en sus redes sociales:
“Hoy anuncio oficialmente mi retirada del UFC. Esta decisión llega tras mucha reflexión. Gracias a todos los que han sido parte de este viaje increíble”.
Así, la puerta se cierra para la esperada unificación ante Tom Aspinall, el británico que parecía hecho a medida para desafiar al mito. Pero si algo enseña este deporte es que las oportunidades no esperan, y la corona ya tiene nuevo dueño.
Aspinall, campeón sin combate
Aspinall, que ya ha dicho en reiteradas ocasiones que está cansado de esperar y tiene ganas de volver al octágono a pelear, lo que más le gusta hacer; no tardó en pronunciarse:
“Para vosotros, fans: es hora de poner en movimiento la división del peso pesado. Un campeón indiscutido activo”.
Aspinal tiene 32 años, 15 victorias (11 por KO) y una sola derrota real en la UFC. Su ascenso ha sido tan silencioso como demoledor. Su dominio en noviembre de 2023, cuando se coronó campeón interino, fue aviso para navegantes. Hoy, con el título absoluto en sus manos, la narrativa cambia: ahora todos lo quieren.
¿Y ahora quién se atreve?

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Con la marcha de Jon Jones, el peso pesado queda sin un referente claro, pero no sin opciones. La división más histórica del deporte tiene varios aspirantes listos para intentar arrebatarle el cinturón al nuevo rey británico.
Ciryl Gane
Actualmente clasificado #2 del ranking, el francés parece la elección lógica. Sin embargo, su historial no juega a su favor. Ya ha fallado en dos intentos por el título, contra Francis Ngannou y el propio Jon Jones. A eso se suma su victoria reciente sobre Alexander Volkov, envuelta en gran polémica. 19 de 20 medios especializados puntuaron la pelea a favor de Volkov, pero los jueces le dieron una discutida decisión dividida a Gane. Dana White fue claro tras el combate: “Te jodieron, Volkov. Intentaremos arreglarlo”.
Gane también fue señalado por haber rechazado una pelea con Aspinall en 2024 cuando se le ofreció un combate por el título interino, priorizando compromisos con una película de Netflix. Esto alimenta la narrativa de que el francés podría no ser el más merecedor.
Alexander Volkov
Volkov se perfila como una opción muy legítima. Clasificado #3, viene de una racha sólida que solo se frenó por la controvertida derrota contra Ciryl Gane. Ganó previamente a Rozenstruik, Romanov, Tuivasa y Pavlovich. Si la UFC quiere “hacer justicia”, como sugirió White, darle a Volkov una oportunidad titular sería coherente.
Jailton Almeida
El brasileño (8-1 en UFC) es actualmente el #6 del ranking y uno de los más vocales en pedir el combate. Venció recientemente por nocaut en el primer asalto a Romanov y Spivac, dejando atrás su única derrota en UFC ante Curtis Blaydes. Tras la retirada de Jones, lanzó su desafío directo por redes sociales:
“Felicidades, campeón. Te lo mereces. Ahora hagamos la única pelea que tiene sentido: Aspinall vs Almeida por el título indiscutido. Gane nos ha evitado a los dos. Ya tuvo su oportunidad y perdió dos veces. Su última victoria fue un robo”.
Y razón no le falta. Su récord en UFC es más que sólido, y su estilo encaja perfectamente con el espectáculo que el público reclama.
Alex Pereira
La opción más espectacular, aunque menos lógica desde el punto de vista deportivo. El campeón de peso medio y semicompleto ha considerado la idea de subir al peso pesado. De conseguirlo, se convertiría en el primer campeón en tres divisiones de la UFC. Sería un súper combate con un potencial mediático descomunal.
Con Jones fuera del juego, la UFC podría justificar el salto de Pereira directamente a una pelea titular si decide hacer historia.
¿Qué quiere el público?
La UFC, atenta a los movimientos de la comunidad, lanzó una publicación con la gran pregunta: “¿Contra quién debería defender Aspinall su título indiscutido?”.
Los comentarios se inclinan en su mayoría hacia una pelea con Jailton Almeida o Alexander Volkov. Ciryl Gane recibe menciones, pero muchas vienen acompañadas de escepticismo por su historial reciente. Alex Pereira también aparece como una opción “soñada”, aunque con reservas sobre su viabilidad deportiva. los fans quieren una pelea que importe, que excite, que no sea una elección corporativa sino una declaración de intenciones.
En resumen: la división de los pesos pesados tiene nuevo líder, pero todavía busca un rival a su altura. Tom Aspinall se enfrenta a su primer gran reto como campeón indiscutido, tiene la oportunidad de revitalizar una división que durante años se ha estancado por ausencias, lesiones y vacíos. Su estilo agresivo, carisma y disposición para pelear lo convierten en el campeón que la UFC necesitaba.
¿Quién creeis que debería ser el próximo rival para el campeón inglés?





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